Preguntas frecuentes sobre nuestros cortacésped
Depende de la superficie y del uso. El de gasolina sigue mientras haya combustible, por eso es la opción habitual en jardines grandes o con desnivel. El de batería pesa menos, hace menos ruido y arranca al instante: encaja mejor en jardines pequeños y medianos, siempre que la autonomía de la batería alcance para cortar de una vez. Si dudas, dinos los metros de tu jardín y te orientamos.
La tracción mueve la máquina por ti, así que empujas menos. Compensa en superficies grandes, con la bolsa de recogida llena o en pendientes. En el catálogo hay modelos autopropulsados, como el LC 140 SP, y el LC 353AWD, con tracción en las cuatro ruedas, pensado para jardines con pendiente.
Un cortacésped mulching pica la hierba en trozos muy pequeños y la deja sobre el suelo en lugar de recogerla. Funciona mejor con césped corto y cortes frecuentes; con hierba larga o húmeda conviene recoger o cortar en dos pasadas. El LC 141C se ofrece con kit de mulching, formado por cajetín y cuchilla de triturar.
Un cortacésped flotante se desliza sobre un colchón de aire en vez de rodar sobre ruedas, lo que lo hace muy manejable en zonas de difícil acceso. Es una máquina pensada para superficies grandes y uso profesional. El GX 560 del catálogo declara, según su ficha, un motor preparado para desniveles de hasta el 45 %.
Depende del tipo, del motor y del equipamiento. Entre los cortacéspedes de empuje del catálogo, los manuales empiezan en torno a 190 euros y los de gasolina profesionales superan los 1.600. Cada ficha muestra el precio actual y los accesorios incluidos, y puedes llamarnos si buscas algo concreto.







































